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Norberto Jansenson: “En algún momento de la vida nos alejan de la magia”
El reconocido mago pasó por Conversaciones, contó cómo fueron sus inicios y sorprendió a la redacción con dos trucos

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Evocaciones

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El sábado 6 de agosto a las 20 hs. hacemos una función más de Evocaciones, la última de este año de este espectáculo.

Se compran cómodamente, y con varias promociones, a través de Ticketek.

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SOBRE BUE

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Arcanos, de Norberto Jansenson, recupera el uso de la palabra para mistificar con un nuevo show de magia. Históricamente la magia fue hablada. Desde los jeroglíficos encontrados en las pirámides egipcias que daban cuenta de los primeros magos…

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Sobre mí

Muchas veces me han preguntado qué diferencia mi magia, qué me diferencia como artista, como mago.

Descubrí el mundo de la magia cuando era muy niño.

Había un mago extraordinario en muchas fiestas a las que me invitaban: Danny (y Tutti Frutti, su asistente) y su Chupete’s School. Era divertido, asombroso, y brindaba confianza; queríamos creer en él y en sus poderes. Era una buena persona, y eso afloraba incluso a través de su misterio y sus secretos.

Luego un día mi padre me llevó a ver el Circo Tihany. El recuerdo es borroso, pero todavía puedo sentir su mano sosteniendo la mía (la veo grande sobre la mía pequeña desde la altura de un niño de cuatro o cinco años de edad) y puedo ver, borroso, un gran escenario circular, un mago enorme y serio, y una jaula en la que aparecía (o desaparecía) un tigre.

Cuando cumplí nueve años un amigo de mi padre me regaló mis dos primeros trucos profesionales: la bolsa y el huevo y el vaso de leche, durante unas vacaciones en Las Toscas, Uruguay. Y con el regalo obtuve también la dirección del Bazar Yankee, la casa de magia más icónica que ha existido en nuestra ciudad de Buenos Aires. Allí me llevaron a comprar mi primera varita mágica y otros implementos necesarios para llevar a cabo algunos asombros familiares.

Cuando yo tenía diez años fuimos en familia de vacaciones a Disney World, adonde encontramos antes de entrar al parque una casa de magia de todos colores que rebalsaba de promesas de a noventa y nueve centavos de dólar, todas las cuales llenaron la cama grande de la habitación del hotel (y luego mi maletín de mago de cartón negro con manija roja y un conejo blanco impreso en la tapa) esa noche en que emprendimos la tarea de dilucidar el funcionamiento de tanta magia envasada y con instrucciones únicamente en inglés.

Finalmente un día, al volver de una fiesta, mis padres trajeron la tarjeta de un mago que les había gustado y que enseñaba magia. Así empezó mi camino de aprendizaje, que abandoné pronto porque no me producía confianza el hombre detrás del mago que me enseñaba. Así, comparando con el Danny que recordaba, me di cuenta de que además del talento y de la capacidad de asombrar un mago debe ser muchas más cosas para poder llegar a algún lado que tenga verdadero valor y sentido.

Charly Brown, un mago que se hizo famoso en Argentina en los ochenta con participaciones regulares en No Toca Botón y en Sábados de la Bondad, fue después de un par de años de búsqueda mi primer profesor formal de magia. Falleció joven, a sus treinta años y cuando su carrera estaba floreciendo. Luego erré visitando escuelas y profesores hasta que un día fui a ver en vivo el espectáculo de René Lavand. Antes de ver su show pedí hablar con él, que rechazó primero y luego aceptó guiarme por el camino debido a una coincidencia mágica que se develó esa misma noche (cuyo relato se encuentra en el apartado correspondiente).

Realicé mi primer show profesional a los quince años de edad, en la fiesta de unos amigos de mis padres en la que fui disc-jockey y también mago. Luego trabajé en una cadena de Pumper Nics haciendo magia para niños, y luego en el restaurante La Cuadra, haciendo magia por las mesas. De estos dos lugares surgieron mis primeros clientes privados y corporativos. Y de las recomendaciones de ellos y de la gente que me vio en sus eventos surgió el resto de mi historia y experiencia profesional.

En el medio de todo aquello, y gracias a una crisis que cambió mi visión sobre la magia y sobre la vida, de a poco fui dejando de ser un mago tradicional y emprendí el camino que aún hoy recorro, que combina diferentes artes escénicas para agregarle sentido y emoción al asombro.

Han pasado muchos años. Una vez cada tanto se acerca alguien en un restaurante o en un café, o en la casa de un amigo o en la playa mientras contemplo el mar, a decirme que me vio en tal o cual lugar, a regalarme un recuerdo perdido o abandonado que me devuelve alguna pieza de mi propio rompecabezas.

He realizado miles y miles de shows en fiestas de cumpleaños, aniversarios, casamientos, festejos de todo tipo y de todo tipo de personas, en eventos corporativos, lanzamientos, bienvenidas y despedidas. He conocido muchos lugares del mundo gracias a la magia y a la generosidad (y locura) de muchas personas que me convocan para brindar mi magia a sus invitados, clientes, proveedores, amigos, familiares, socios. He sido contratado para destrabar reuniones difíciles de negocios millonarios, para hacer un show para dos personas que estaban conociéndose, fui el regalo sorpresa para personas amantes de la magia que no tenían recursos para contratar el show que deseaban, de parte de otros amigos que sí podían contratarlo. He hecho shows para seis mil personas en el escenario mayor de Cosquín, para cuatro mil visitantes en un escenario en La Rural, en el marco del Disney Animation Festival, en el que hice alrededor de quinientos shows en apenas noventa días, y en el Parque de la Costa, en un teatro diseñado y construido por y para mí, en el que realicé más de mil shows en apenas un año. He realizado shows con aparatos enormes y escenografías espectaculares, bailarines talentosísimos y directores extraordinarios, y también he realizado shows íntimos casi sin elementos y sin ningún tipo de compañía ni ayuda, ni producción. He sido contratado seis veces por el Magic Castle de Hollywood, la cuna de la magia del mundo, al que han llegado los mejores magos de la historia, y llevé a cabo allí más de doscientos shows, en inglés, para alrededor de cinco mil personas de todo el mundo que llenaron todas las funciones, todas las veces. Allí, en el Magic Castle, conocí personalmente a muchos de los magos, leyendas, cuyos libros devoré durante mi adolescencia, cuyas técnicas estudié hasta el calambre, cuyos consejos seguí al pie de la letra, cuyas visiones tomé prestadas para hacer propias y ser guiado en un camino invisible que se recorre siempre a tientas. A cada uno de ellos pude estrecharle la mano, invitarle una copa de vino, compartir una conversación nutritiva, agradecerle por el granito de arena que aportó para que yo llegara a ser quien soy.

Hoy, a mis cuarenta y dos años (¡es casi febrero y es casi cuarenta y tres!) me emociona darme cuenta de que sigo amando profundamente la magia, descubrir que nuestro amor se ha renovado durante los últimos treinta años, reconocer que sigo disfrutando hacer magia tanto en el escenario de un gran teatro como en el íntimo espacio de un living de un departamento en una reunión familiar o de amigos. Sigo teniendo proyectos, muchos y grandes, relacionados con la magia, que considero infinita, tanto como casi nadie imagina.

Y agradezco, también cada día, a mis padres, por haberme permitido seguir jugando a ser mago cuando el resto de mis amigos ya planeaba y emprendía cosas verdaderamente serias. A mis hermanos, por haber sido cómplices silenciosos de mi locura y por haber conservado secretos mis secretos. Agradezco a quienes me dieron trabajo, y la oportunidad de hacer lo que hago, a quienes me acompañaron en cada proceso: asistentes, bailarines, técnicos, directores, productores, empresarios. A los públicos que con tanto respeto han sostenido mi proyecto, mi empresa, mi pasión, mi amor. Y a mis colegas, que con sus críticas, opiniones, sugerencias o simplemente con su amor o su odio han mantenido encendido el fuego que sigue ardiendo en mi interior.

Ojalá que la magia siga permitiéndome honrarla durante muchos años más. Ojalá que los públicos del mundo sigan deseando participar de la experiencia mágica que ofrezco, para que yo pueda seguir creando, diseñando, produciendo, explorando, encontrando y evolucionando como artista y como persona.

Es bien sabido (aunque poco aplicado) que para llegar alto y lejos debemos pararnos sobre los hombros de los gigantes que nos precedieron. No obstante, sólo es posible lograr el equilibrio necesario para mantenerse de pie allí arriba, con el vértigo y la inestabilidad que produce, teniendo una gran humildad, una gran capacidad de autocrítica y un gran deseo de aprendizaje y de evolución, aún frente a la incomodidad que los tropiezos, los errores y las críticas producen.

He sido inspirado, guiado y acompañado por grandes magos, artistas, técnicos y comunicadores del mundo. He sido entrenado por los mejores maestros en cada rubro, a lo largo de más de treinta años. Recibir un tesoro es fundamental, pero también lo es aprender a utilizarlo y a sacarle el mayor provecho posible.

Mis maestros en la magia han sido Charly Brown (muy famoso en Argentina en los años ’80), René Lavand (reconocido en el mundo como uno de los más grandes ilusionistas/prestidigitadores/artistas de la historia), Michael Ammar y Tommy Wonder (ambos grandes ilusionistas y maestros de magos aclamados mundialmente por los expertos de nuestra especialidad). Además, me ha guiado durante mucho tiempo sin que jamás hayamos establecido una relación maestro-discípulo Jorge García Savoia, un mago argentino ya fallecido a quien siempre consideré como uno de los más sabios y conocedores exponentes de nuestro oficio. Me han acercado ideas, señales, consejos, geniales exponentes de la magia: Max Maven, Amos Levkovitch, Topas, Paul Harris, Woody Aragón, Fantasio, Joaquín Ayala, Jim Steinmeyer, John Gaughan, Charlie Frye, Apollo Robbins, Darwin Ortiz y muchos más.

Fuera del ámbito de la magia, mis maestros han sido Julio Chávez (Teatro), Patricia Palmer (Teatro), Miguel Cavia (Teatro), Sandra Quezada (Calistenia), Lili Popovich (Integración), Sebastián Morgan (Kung Fú) y Darío Fromer (Kung Fú, Tai Chi Chuan e I-Chuan), entre otros.

Mis modelos han sido otros “magos”, representantes de las diferentes artes bellas, escénicas e interpretativas: Les Luthiers, Julio Bocca, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Daniel Barenboim, Plácido Domingo, Kent Nagano (director musical de la ópera de Los Angeles), el Cirque du Soleil, Quentin Tarantino, Woody Allen, Christopher Nolan, Akira Kurosawa, Kim-Ki Duk (director de cine), Yann Tiersen (músico), Lisa Gerrard (compositora y cantante), Julie Taymor (creadora y directora del musical Lion King), Geert Kimpen (escritor), Aleister Crowley (escritor), Christian Jacq (escritor), Giovanni Papini (escritor), Edmond Rostand (escritor), Sondra Radvanovksy (soprano), Adolfo Bioy Casares, Joseph Campbell (escritor), Rav Berg (cabalista), para nombrar apenas algunos de ellos.

Finalmente, durante los últimos veinticinco años he invertido casi todo mi dinero y mi tiempo viendo y viajando a ver cientos de espectáculos, obras, representaciones, propuestas artísticas y de comunicación, he visto películas de cine, hecho cursos y seminarios y leído libros que han sido invalorables fuentes de inspiración.

Algunas obras y espectáculos que literalmente me han “marcado” el camino:

– Les Luthiers. Toda su obra.

– Le Nozze di Figaro, en la puesta de la Opera de Los Angeles, dirigida por Kent Nagano en el Dorothy Chandler Pavillion, en 2006.

– Wicked, de Stephen Schwartz, en el teatro George Gershwin, con el elenco original (Idina Menzel y Christine Chenoweth), en 2005.

– Lion King, de Julie Taymor, en el teatro Pantages, en Los Angeles, en 2003.

– Zumanity, del Cirque du Soleil, en el hotel New York New York de Las Vegas.

– O, del Cirque du Soleil, en el hotel Bellagio de Las Vegas.

– Kà, del Cirque du Soleil, en el hotel MGM de las Vegas.

– Sueños y Pesadillas, de y con David Copperfield, con la dirección de Francis Ford Coppola, en Broadway.

– A New Day, de Celine Dion, producido y dirigido por Franco Dragone, en el Colisseum del Caesar’s Palace de Las Vegas.

– Salomé, con Al Pacino y la entonces desconocida (increíblemente bella y talentosa) Jessica Chastain, en el teatro Wadsworth de Los Angeles, en 2006.

– Exit the King, con Geoffrey Rush y Susan Sarandon, en el Barrymore Theatre de Broadway, en 2009.

– Madame Butterfly, en la extraordinaria puesta de Anthony Minghella, en el Metropolitan Opera de New York, en 2006.

– Julio Bocca Tango, en el teatro Maipo.

Y debo agregar a último momento a esta lista la genial puesta de José Cura de Otello, de Giuseppe Verdi, en el Teatro Colón, en 2012.

En el camino de la literatura y la poesía, relacionado con el mundo del misterio y la magia, he sido y sigo siendo acompañado por estos autores y estas obras (una muy breve reseña):

Fausto – Goethe (Editorial Cátedra)
Infancia de un mago – Hermann Hesse
Cuentos completos – Jorge Luis Borges
Poesía completa – Jorge Luis Borges
Cuentos completos – Julio Cortázar
Cuentos completos – Edgar Allan Poe (traducido por Julio Cortázar)
Complete stories – O.Henry
Cartas escogidas – Hermann Hesse
Mozart, El Gran Mago – Christian Jacq
Las Mil y Una Noches – Edición de René R. Khawam
La Historia del Arte – E.H.Gombrich
Paracelso – Patrick Rivière
The Magical Arts, A short story – C.A.Burland
Cyarno de Bergerac – Edmond Rostand (edición en verso de Cátedra)
Cuentos completos – Oscar Wilde
Cuentos completos – Franz Kafka
Cartas a un joven poeta – Khalil Gibrán
Poesía completa – Juan de Dios Peza
The Picatrix
The (honest) truth about dishonesty – Dan Ariely
Autobiografía – Mahatma Ghandi
Confieso que he vivido – Pablo Neruda
Confesiones de una máscara – Yukio Mishima
El arte de conversar – Oscar Wilde
Borges – Adolfo Bioy Casares
Una magia modesta – Adolfo Bioy Casares
Historias desaforadas – Adolfo Bioy Casares
El Cabalista – Geert Kimpen
History of Magic – Joseph Ennermoser
Los Mitos Griegos – Robert Graves
Psicología y Alquimia – Carl Jung
Cartas satíricas y amorosas – Cyrano de Bergerac
El Círculo de los Mentirosos – Jean-Claude Carrière
Confesiones – Aleister Crowley
Magia en Teoría y Práctica – Aleister Crowley
El Libro de Thot – Aleister Crowley
Understanding Aleister Crowley’s Thot Tarot – Lon Milo DuQuette
El Poder de la Kabbalah – Yehuda Berg
La Energía de las Letras Hebreas – Philip Berg
La Luz de las Letras Hebreas – Aaron Raskin
Nunca temas, nunca renuncies – Joe Tye
La sombra del viento – Carlos Ruiz Zafón
Antología Poética Universal – Editorial Alfredo Ortells
Mi vida en la música – Daniel Barenboim
A los pies del maestro – J. Krishnamurti
Arte del Buen Vivir – Arthur Schopenhauer
La Biblia de la Mitología – Sarah Bartlett
Crónicas del Angel Gris – Alejandro Dolina
El Bar del Infierno – Alejandro Dolina
El Gorila Invisible – C.Chabris & D.Simons
El Código Secreto de la Biblia – Michael Drosnin
Tantra – Daniel Odier
La Kabbalah del Dinero – Nilton Bonder
Mitología Griega – Francesc Cardona
Casualizar, Los Once pasos de la Magia – José Luis Parise
El Arte de la Seducción – Robert Greene
El Mago – Francis Barret
Sleights of Mind – S.Macknik & S.Martinez Conde
Los Mitos – Joseph Campbell
Los Secretos del Zohar – Michael Berg
El Milagro más grande del mundo – Og Mandino
El Vendedor más grande del mundo – Og Mandino
Iniciación a la Kabbalah – Philip Berg
El libro de las Matemáticas – Clifford Pickover
Yo, el Tarot – Alejandro Jodorowsky
Lo sagrado y lo profano – Mircea Elíade
Lo Oculto – Colin Wilson
El conocimiento silencioso – Carlos Castaneda
La Biblia Revelada – Ione Szalay
The Books of Wonder – Tommy Wonder
Theatre of the mind – Barry Richardson
Strong Magic – Darwin Ortiz
Magia y presentación – Henning Nelms

Muchas veces me han preguntado qué diferencia mi magia, qué me diferencia como artista, como mago.

Creo que lo más importante es que la mayoría de los magos del mundo buscan producir asombro como único resultado de su trabajo. Si el público no sabe cómo hacen lo que hacen, su tarea está cumplida. Para ellos, el asombro es lo único, el asombro es todo.

Gracias a una gran crisis que sufrí a mis diecisiete años de edad descubrí que el asombro es apenas el indispensable punto de partida para emprender el viaje al mundo del asombro, para detonarlo. Pero luego del asombro, dándole contexto y sentido, debe existir una vivencia emocional profunda que transforme algo real dentro de cada espectador, que transmita un verdadero mensaje que los públicos puedan llevarse consigo para pervivir la experiencia mágica una vez que el asombro haya cumplido su función, luego perdido fuerza y finalmente quedado en el olvido.

Un día escuché a Max Maven (famoso mentalista americano) decir: “Los magos del siglo veinte han tenido éxito en una empresa que hace años habría parecido imposible: convertir la magia, que en una época era profunda y trascendente, en un entretenimiento vacío, superficial y vulgar.”

Así, decidí recorrer un camino cuyo punto de partida es el asombro de gran calidad, y que más allá del asombro combina diferentes artes escénicas y una gran variedad de estímulos para convocar a los públicos a un viaje de regreso al mundo del misterio, a reconectar con una gran cantidad de recuerdos y emociones olvidados, volver a jugar, disfrutar de la magia pero ya sin el deseo de revelar sus secretos, sino honrándolos para poder ser transformados por ellos.

 Dicen que la visión más extraordinaria no tiene ningún sentido ni valor si no se la convierte en una misión. Durante toda la historia se ha catalogado a los visionarios de locos, y a los misioneros de fanáticos o extraviados.

En la otra cara de la misma moneda, los visionarios y los misioneros son quienes han tendido los puentes para que el mundo, aturdido y desquiciado por la mezquindad, el miedo y los caprichos, pueda seguir teniendo un norte, una esperanza.

Estoy convencido de que la vida sin magia no tiene sentido. No me refiero a la magia del pañuelo que cambia de color sin ningún contexto o al naipe que un mago vanidoso adivina con una floritura de sus dedos. Hablo de una forma de experimentar cada pequeño detalle de la vida cotidiana, de una emoción que devuelve el brillo a los ojos y el calor al corazón, de una interpretación de las casualidades y coincidencias que no tiene nada que ver con el azar ni con lo aleatorio, una mirada sobre las cosas, sobre todo las invisibles, que todos los seres humanos conocemos y hemos puesto en práctica más de una vez.

Como mago, siento que tengo la responsabilidad de mostrarle a los públicos del mundo que es posible vivir de esta forma en este mundo, de recordarles cómo se puede, cómo se hace, cómo se siente. Las herramientas que utilizo sobre el escenario, los trucos propiamente dichos, son el punto de partida, como lo es el asombro, para que la mente contaminada entre en cortocircuito y se desconecte por un tiempo, para dejar operar a las emociones más profundas y más nobles, que generalmente están aletargadas, olvidadas, escondidas en nuestro interior. Destrabar la puerta detrás de la que mantenemos encerrados nuestros sentimientos, nuestra vulnerabilidad, nuestra capacidad de creer, de confiar, de entregarnos a lo desconocido, lo misterioso.

También alguien alguna vez dijo (y debe haber sido un sabio) que lo único que la gente necesita es un abrazo. Como artista, siento que tengo la responsabilidad de abrazar (con las palabras, con la música, con la mirada, con la propuesta) a cada persona que se acerca a mi trabajo, producir en ese abrazo la sensación del regreso a un hogar largamente abandonado, la confianza que brinda el sentirse protegido, no amenazado. Es un abrazo simbólico que cada uno de nosotros necesita cada día y que los artistas tenemos la responsabilidad de ofrecer.

Para ello, para que ese abrazo tenga un terreno fértil donde suceder, debo crear un mundo creíble. Hacer sentir a cada persona parte de una historia que podría ser perfectamente real, que tiene sentido, que se asienta sobre las bases de una filosofía lógica y unos conceptos ricos que despiertan curiosidad, interés, que podría ser la suya propia. En ese plan, utilizo recursos de diferentes procedencias: el ilusionismo moderno (llamado mentalismo o magia psicológica y que explico en detalle en otro apartado), el teatro, la ópera, la literatura, la música, la iluminación, el sonido, el vestuario y la escenografía, la fotografía y el video. Y también por supuesto me preparo cada día para ser un vehículo menos contaminado, menos caprichoso, menos prepotente, menos vanidoso. Mis manos, mis palabras, mi cuerpo, mi voz, tienen que poder llevar el mensaje hasta el corazón de cada persona, sin importar su edad, sexo, religión, nacionalidad o clase social.

Aportar mi granito de arena para devolverle al mundo un poco de la magia que el capitalismo y la política le quitan a cada paso, tender el puente para invitar a los públicos a visitar el universo del misterio, de la fantasía, de la ilusión, ofrecer las herramientas para que quien así lo desee, pueda volver a creer en la magia, pueda volver a vivir la magia.

De tantas fuentes que he abrevado decantó un camino, un estilo, una filosofía de trabajo, que en el presente podría resumirse en los siguientes puntos:

– El punto de partida de mi propuesta es el asombro moderno. No trabajo con aparatos estrafalarios ni animales ni cajas ni elementos raros. Utilizo elementos comunes, como un block de hojas, una servilleta de papel, un cubilete y un dado, una baraja de naipes de tamaño gigante, un rompecabezas, un carrete de hilo. El tipo de magia que hago, en general, se denomina mentalismo o magia psicológica, en que se crean escenas en la mente de los espectadores, casi no se manipulan objetos, y se plantean desafíos ricos en concepto, que tienen que ver con situaciones que todos vivimos en nuestra vida cotidiana. ¿Por qué mentimos? ¿Por qué elegimos no hacer caso de las señales que nos muestran las mentiras que nos dicen? ¿Qué nos motiva a querer saber, revelar los secretos, explorar lo desconocido? ¿Cuánto sabemos sobre el misterio? ¿Cuánto deseamos realmente saber lo que no sabemos? ¿Qué costo tiene descubrir un secreto? Una persona sube al escenario a intentar mentirme, y a ganar un premio valioso si logra hacerlo con eficiencia. Una mujer me acompaña en una experiencia en que vamos a rompernos los corazones mutuamente, y esos corazones rotos deberán sanar por arte de magia. Varios espectadores eligen números, que terminan combinándose de formas imposibles para producir una suma que yo ya había previsto antes de que ellos eligieran sus números. Todos los participantes eligen naipes, los rompen, los revolean por el aire, los intercambian con los de otras personas, y al final tienen la oportunidad de hacer coincidir sus naipes de forma mágica con piezas que habían guardado en sus bolsillos al comienzo del juego. Todos los espectadores cierran los ojos y hacen un viaje imaginario a un lugar desierto, a encontrarse con un ser amado perdido.

– El asombro se monta sobre diferentes relatos que forman el hilo conductor del espectáculo. Cuentos y poemas de la literatura clásica y contemporánea forman el corazón de la propuesta; Jorge Luis Borges, Giovanni Papini, Juan de Dios Peza, Jean-Claude Carrière, Edmond Rostand, Hernán Casciari, y relatos propios que completan el universo de las palabras que dan sentido a la magia propiamente dicha. – El humor forma parte fundamental del trabajo que hago. Basándome en el concepto del humor elegante, respetuoso, culto, sutil y elaborado de Les Luthiers, y la ingenuidad e inocencia para reírse de sí mismo y hacer reír a los demás de Grock (el mejor clown/payaso de la historia) entre otras fuentes de inspiración, la risa siempre está presente en mis presentaciones, no como efecto rápido y vacío, sino como parte inextricable de la propuesta, de los cuentos, de la interacción con el público. He padecido vergüenza ajena cada vez que alguna persona me ha contado lo desagradable que ha sido determinada situación en una fiesta o en un evento en que un mago ha molestado o ha hecho sentir mal a una persona del público que había pasado al escenario a colaborar en su show. Durante mis espectáculos, jamás alguien se siente mal por ayudarme, sino lo contrario.

– La música es otra parte indispensable de mis presentaciones. No concibo una obra, un espectáculo, una lectura, sin música adecuada que aporte a la emoción, que procure el clima adecuado para emprender el viaje a la fantasía, que se combine con el texto o con lo que está sucediendo para generar un momento cinematográfico, para establecer un tono determinado, para ilustrar, acariciar, excitar, producir anticipación y expectativa. Amo la música, he sido disc-jockey (antes de dedicarme por completo a la magia), y traigo música de todas partes del mundo para acompañar mis viajes, especialmente los imaginarios. Elijo, edito y diseño personalmente cada momento musical de mis shows, con temas y canciones que normalmente no se escuchan en otros lugares, que no se reconocen, que se convierten en piezas especiales a partir de que la gente las asocia con la emoción que han sentido en el show. Todos los recursos, herramientas y elementos que utilizo tienen como objetivo ayudar a enfocar la experiencia, potenciar el asombro, estimular la emoción desde diferentes ángulos, destrabar y descontaminar el camino hacia el encuentro con la propia magia. Mi marco de contención es siempre establecido en la sobriedad, la elegancia, la inteligencia, la ingenuidad, la simplicidad, la eficiencia en el uso de recursos, la optimización de presupuestos y tiempos, y el respeto máximo por el público.

– Acabo de cumplir 45 años.

– En el mundo de los magos, es muy común empezar un texto como este hablando de los premios recibidos. En mi caso, debo decir que los premios y yo nos hemos estado esquivando con gran eficiencia durante los últimos 43 años de mi vida. Me encantan los reconocimientos, pero no siempre en forma de estatuilla y con brillos dorados. Aquí comparto algunos de los que sí he disfrutado y disfruto hasta la actualidad:

– En 2011, 2012 y 2013 fui elegido y contratado por el Banco de la Nación Argentina para realizar 50 funciones exclusivas y privadas para clientes especiales de mi espectáculo “Clásicos y Estrenos” en diferentes ciudades de la Argentina.

– En 2012 fui elegido como uno de los 100 magos más influyentes y representativos del mundo de la era contemporánea. En el marco del Primer Congreso Digital/Virtual del mundo, brindé una conferencia y realicé un show en Coimbra, Portugal, para más de 3000 personas de 80 países, todas ellas relacionadas con el mundo de la magia, a través de una transmisión online.

– En 2012 fui elegido por Microsoft USA entre 57 conferencistas internacionales para cerrar con una conferencia/show la convención anual y lanzamiento del Windows 8, en un evento para 500 personas de todo el mundo.

– En 2011 fui contratado por sexta vez para trabajar en el Magic Castle de Hollywood, la Meca mundial de la magia, un club privado exclusivo para miembros, productores y celebridades, adonde llevo realizados más de 150 shows.

– En 2010 firmé un contrato exclusivo para lanzar dos productos al mercado mundial de la magia y cuyo estreno oficial se realizó durante laconvención de magos más importante de los Estados Unidos, Magic Live!, que se llevó a cabo en Agosto de 2011 en Las Vegas.

– En 2009 fui convocado por VISA para producir y protagonizar la Noche Mágica, un evento de mi creación que se estrenó en Alicante, España en 2003, para agasajar a sus 600 clientes más importantes en el evento de cierre del año.

– En 2008 creé y protagonicé Noches Mágicas, producido por Ideas del Sur. Se realizaron 13 episodios con invitados como China Zorrilla, Luis Brandoni, Miguel Angel Zotto, Darío Volonté, Virginia Lago, Renata Schussheim, Diego Reinhold, Sabrina Garciarena, Serafín Zubiri, Boy Olmi, y otros, en un programa de entrevistas, magia y relatos.

– En 2005 fui contratado por Ideas del Sur como jurado del concurso de magia que se realizó en el programa Show Match.

– En 2003 y 2004 fui contratado por la cadena de hoteles Hesperia y Meliá, en Alicante y Altea, España, respectivamente, para realizar shows para clientes exclusivos e invitados especiales, y por el Palau Altea, también en Altea, para realizar mi espectáculo en el Centro de Convenciones más importante de la Costa del Sol.

– En 1997 me contrató el Parque de la Costa para crear, producir y protagonizar mi espectáculo Todo es posible, del que realicé más de 1.100 funciones en un año, para aproximadamente 500.000 personas.

– En 1996 creé y protagonicé el primer show de magia virtual del mundo, para Telecom Argentina, en el que además de guiar a los espectadores a realizar un tour virtual a un mundo futurista, adiviné las cartas pensadas por más de 10.000 personas en sólo tres días.

– En 1994 me contrató Disney Co para realizar más de 500 funciones en el parque temático que se instaló en La Rural durante el verano de 1994-1995.

– Fui elegido como discípulo por René Lavand (gran artista argentino que hace magia con una sola mano por haber perdido su brazo derecho en un accidente automovilístico en su niñez), uno de los más grandes magos del mundo y de la historia, quien me guió a descubrir la magia de las historias y la profundidad del arte del ilusionismo, además de la magia de las pequeñas cosas de la vida.

– Creé, produje y protagonicé para la productora RGB el primer segmento de la presentación teatral del segundo disco del grupo de Popstars “Bandana”, haciendo aparecer a las cinco protagonistas durante 45 funciones en el teatro Gran Rex, para aproximadamente 150.000 personas.

– Fui contratado por la productora Pol-Ka para asesorar a la producción de la tira Ilusiones, y para entrenar al protagonista Oscar Martínez, que interpretó a un mago profesional.

– Asesoro actualmente a artistas y empresarios de diferentes países ayudándolos a profundizar en sus herramientas de comunicación para lograr resultados extraordinarios en sus vidas profesionales y personales.

– Desde hace casi 30 años disfruto del privilegio de ser convocado y contratado por las más importantes empresas de diferentes países para crear, diseñar, producir, dirigir y protagonizar diferentes eventos que requieren originalidad y un desarrollo conceptual artístico e integral.

– Me encuentro en la actualidad, Febrero de 2014, produciendo y dirigiendo tres proyectos con gran entusiasmo y expectativa: mi nuevo espectáculo unipersonal “Epifanías”, que espero estrenar durante la primavera de 2014, un espectáculo musical/teatral/mágico cuyo nombre no está decidido aún, para estrenarse a fines de 2014, y un proyecto mundial único y revolucionario del mundo del entretenimiento y de la magia del que no puedo compartir detalles y que espero pueda estrenarse durante el año 2015.

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Espectáculos

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Una experiencia teatral de inmersión
para explorar algunos de los misterios de la intimidad.
Un espectáculo completamente participativo, en el que las inquietudes
y decisiones del público moldean la estructura y el contenido del show.
Jansenson adivina el pensamiento de los espectadores a lo largo de los
120 minutos de espectáculo, y narra historias mitológicas y literarias,
todas las cuales abren puertas e interrogantes que ayudan
a revisar la mirada y el contacto con lo invisible.
Funciones: Sábados a las 20hs en Velma Café.

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Jansenson celebra en este espectáculo
sus 30 años como mago y narrador.
A lo largo de dos horas de show,
comparte sus composiciones preferidas
en un variado recorrido que contiene efectos y rutinas
muy asombrosos, divertidos y emocionantes,
y cuenta historias poéticas, literarias y mitológicas.
Durante este recorrido, Jansenson invita al público
a recuperar la conexión con la magia perdida.

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testimonios

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prensa

Prensa

Clarín - Revista Ñ

Experiencia: El arte del engaño.

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Diario Popular

“Evocaciones”, un viaje hacia el mundo invisible.

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La Nación

Jansenson, el mago sensible

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Infobae

 La mágica vida de Norberto Jansenson

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La Razón

Las manos mágicas

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Revista Yoga+

La magia de recordar

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Para contrataciones, por favor, complete el siguiente formulario. Por cualquier otro tipo de consulta, le rogamos nos escriba a magia@jansenson.com

Este tipo de magia no requiere que el evento se detenga ni requiere la atención completa de todos los invitados al mismo tiempo. Es ideal para el momento de la recepción de cualquier evento o fiesta, y para cualquier oportunidad en la que un show central no es el entretenimiento adecuado, o cuando el evento ya cuenta con otro u otros shows centrales de otras características y no queda lugar para un show adicional.

En esta propuesta, Jansenson recorre el salón del evento haciendo breves shows de aproximadamente 5 a 10 minutos en pequeños grupos de invitados. Jansenson es como un anfitrión y a la vez como un invitado más del evento, y la interacción con los diferentes grupos es muy fresca y relajada. Jansenson elige a qué grupos acercarse en cada momento, y además el cliente puede pedirle especialmente que lo acompañe a presentarlo en ciertos grupos especiales.

La experiencia ha comprobado que Jansenson puede entretener un grupo de aproximadamente 100 personas en el período de 60 minutos. Generalmente una recepción o un cocktail tiene una duración de entre 45 y 70 minutos.

Es necesario tener en cuenta que en este tipo de presentación no todos los invitados van a ver el show, así como ciertos invitados seguirán a Jansenson por el evento para verlo más veces. Este hecho es perfectamente normal, ya que ciertas personas y ciertos grupos se encuentran a veces muy entretenidos u ocupados en determinada conversación o actividad que no es aconsejable interrumpir.

En caso de requerir entretenimiento para un mayor número de invitados se necesita más tiempo, o la inclusión de otro artista que Jansenson puede proveer.

Para este tipo de necesidad, Jansenson también ofrece la posibilidad de ambientar en el salón, en caso de que el espacio físico lo permita, un lugar definido especialmente para sus shows durante el cocktail o recepción, de forma que los invitados puedan acercarse, tomar asiento frente a una mesa alta y disfrutar del show. Este formato es muy atractivo, ya que cumple la doble función de entretener sin cortar el desarrollo normal del evento, proponiendo al mismo tiempo un espacio contenido y ambientado especialmente para el disfrute del show.

Duración aproximada 60 minutos ó 120 minutos.

Show íntimo de gran contacto y proximidad, además de gran participación de TODOS los invitados. La magia sucede a escasos centímetros de los ojos de los invitados, siempre con elementos simples y en varios casos provistos por el público.

No requiere de ningún espacio especial (salvo que todos los invitados puedan estar sentados cerca de una mesa tipo ratona sobre la que se desarrolla parte del show), no se requiere iluminación especial (solamente buena luz) ni sonido.

Cuanto más cerca estén los invitados, mayor será el impacto de la magia y la calidez creada por las historias.

Duración aproximada:
Completo: 50 minutos
Highlights: 30 minutos

Show con humor y participación del público. Gran dinamismo y mayor despliegue que en el show íntimo.
Requiere de un espacio mínimo pero destacado, no es indispensable sonido ni iluminación (sin embargo sí es sugerido).
Duración aproximada 40 minutos.
La característica principal de los shows que Jansenson presenta para las empresas es la “corporatividad” del entretenimiento, determinada por un lenguaje cuidado y culto, historias y reminiscencias mitológicas, literarias y artísticas, humor sutil y elegante y un máximo cuidado en el trato con el público, TODO el cual participa del show activamente. Un show “no invasivo” que permite la diversión a los más altos ejecutivos de empresas que no tienen suficiente confianza con los otros invitados y desean disfrutar sin comprometer el rol que cumplen en su trabajo.

Magia moderna y original, que apela sobre todo a la inteligencia y desafía la racionalidad característica de personas relacionadas con el mundo corporativo.

Ideal para reuniones de directorios, agasajos a visitantes extranjeros y encuentros de máximo nivel empresarial.

Requerimientos técnicos: tarima de 40 a 60 cm de altura, sonido profesional, dos torres de luces fijas (8 luces de 1000W ó 16 lámparas de LED).

Duración aproximada 35 a 40 minutos

Este es el show que contiene la más equilibrada combinación de producción, glamour, impacto visual y emocional, música, iluminación y contenido artístico.
Especial para agasajar a los invitados como cierre de cenas de gala y encuentros empresariales de alto nivel.

Humor sutil, historias románticas, mitológicas y de la literatura universal, participación de TODO público, y despliegue técnico de gran calidad.

Requerimientos técnicos (sugeridos):
Tarima de (mínimo) 60cm de altura, 4 m de frente, 2,5m de fondo.
Sonido profesional (mínimo 6 cajas de sonido potenciadas de 250W). iluminación (20 tachos de 1000W colgados en 3 torres). Pantalla gigante (mínimo 2,20m x 1.80m) y proyector (de no menos de 5000 ansilímenes) para transmitir imágenes en circuito cerrado.

Duración aproximada 35 minutos.

Jansenson brinda un servicio de conducción de eventos, al que puede agregarse el ingrediente mágico según las necesidades del evento y del cliente.

La característica y ventaja diferencial de Jansenson como conductor es que representa un equilibrio armónico entre la formalidad de un locutor y la creatividad, frescura y espontaneidad de un actor/humorista.

Jansenson tiene el entrenamiento para darle al evento el ritmo y la cadencia adecuados, para equilibrar y ecualizar los distintos momentos del evento, para adecuar el tono según la energía de cada momento, para pronunciar correctamente los nombres (detalle que no siempre se tiene en cuenta a la hora de elegir un conductor/moderador), para recordar puntos indispensables que el cliente necesita transmitir a sus invitados, sin descuidar la frescura, la calidez, el humor, y el trato personal que todo invitado desea sentir y todo organizador proveer a su cliente.

Jansenson participa de las reuniones previas referidas al diseño del evento, y provee, en caso de que el cliente lo desee, su opinión y sugerencias basadas en veinte años de experiencia en el mercado de los eventos.
Duración: evento completo.